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Carcinoma renal de la célula - tumores renales malos
Los carcinomas renales de la célula (previamente llamados los hypernephromas o los tumores de Grawitz) se presentan del epitelio tubular próximo. Son el tumor renal más común de adultos. Presentan raramente antes de la edad de 40 años, la edad media de la presentación que es 55 años.
En la enfermedad de von Hippel-Lindau, un desorden dominante autosomal, los carcinomas renales bilaterales de la célula es común y los haemangioblastomas, los phaeochromocytomas y los quistes renales también se encuentran.
Las puntas de prueba polimórficas del cromosoma 3p, la región implicada en carcinoma renal de la célula, han demostrado el acoplamiento genético entre ellos y la enfermedad de von Hippel-Lindau. Se parece probablemente, por lo tanto, que la mutación del mismo gene del supresor del tumor puede ser responsable de carcinoma renal de la célula y de la enfermedad de von Hippel-Lindau. La canceladura del brazo corto del cromosoma 3 es el encontrar citogenético más constante de tumores esporádicos.
Diagnosis del carcinoma renal de la célula
La urografía de la excreción revelará una lesión space-occupying en el riñón; los 10% de éstos demuestran la calcificación.
Ultrasonography se utiliza para demostrar la lesión sólida y para examinar la evidencia de la vena renal y de la vena cava inferior. Un carcinoma renal de la célula demasiado pequeño causar la dislocación del sistema que recoge se puede faltar en urografía de la excreción.
Ultrasonography y la urografía de la excreción se requieren en la investigación de la hematuria (si es microscópico o macroscópico) si una u otra investigación realizada inicialmente aparece normal. La urografía permite la diagnosis del calculi y de las anormalidades calyceal y otras que se puede faltar por la examinación del ultrasonido. La exploración de CT se puede también utilizar para identificar la lesión y la implicación renales de la vena renal o de la vena cava inferior.
MRI es mejor que CT para el estacionamiento del tumor. La arteriografía renal revelará la circulación del tumor pero ahora se emplea raramente. La citología de la orina para las células malas está de ningún valor. El ESR se levanta generalmente. La bioquímica del hígado puede ser anormal, volviendo a normal después de cirugía.
Tratamiento del carcinoma renal de la célula
El tratamiento está al lado de nefrectomía a menos que los tumores bilaterales sean presente o funciona el riñón contralateral mal, en este caso la cirugía conservadora tal como nefrectomía parcial puede ser indicada.
Si las metástasis están presentes, la nefrectomía puede todavía ser autorizada puesto que la regresión de metástasis se ha divulgado después del retiro de la masa principal del tumor. El dolor severo del flanco puede también exigir la nefrectomía a pesar de la presencia de metástasis. La radioterapia no tiene ningún valor probado.
El acetato de Medroxyprogesterone está de un cierto valor en controlar enfermedad metastatic. El tratamiento con interleukin-2 y α-interferón produce una remisión en el cerca de 20% de casos. Recientemente, la regresión llamativa de metástasis se ha divulgado después de la quimioterapia non-myeloablative seguida por (hermano) el trasplante periférico allogeneic de la vástago-célula de la sangre.
Pronóstico del carcinoma renal de la célula
El pronóstico depende del grado de diferenciación del tumor y si o no las metástasis están presentes. La tarifa de la supervivencia de 5 años es 60-70% con los tumores confinados al parenchyma renal, 15-35%, con la implicación del nodo de linfa, y el solamente aproximadamente 5% en los que tengan metástasis distantes.
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